¿Qué es la innovación abierta y por qué surge ahora?

La innovación abierta es un término acuñado por el profesor Henry Chesbrough para referirse a un paradigma según el cual, las organizaciones pueden y deben utilizar ideas externas e internas, así como vías internas y externas hacia el mercado. A continuación la definición de innovación abierta en boca de Chesbrough.

Para describir la innovación abierta, Henry Chesbrough utiliza la siguiente metáfora del embudo de la innovación. En el se puede apreciar que dicho embudo tiene cierta porosidad, lo cual permite que las ideas y recursos externos se incorporen en el seno de la organización así como permiten la salida temprana de ideas o tecnologías hacia el exterior. Esta definición se puede complementar con esta otra realizada por Stefan Lindegaard:

La innovación abierta debe ser vista como un proceso bidireccional en el que las organizaciones disponen de un proceso de entrada en la que traen ideas, tecnologías u otros recursos necesarios para desarrollar su propio negocio y de un proceso de salida en la que pueden licenciar o vender su propias ideas, tecnologías y otros recursos. Esto debe llevarse a cabo durante todas las etapas del proceso de innovación.

innovacionabierta

Esta segunda definición hace referencia a que la innovación abierta tiene dos caras, tal y como se describe en un artículo anterior. Por un lado, las organizaciones tienen un proceso entrante, “inbound”, en el que incorporan ideas, tecnología y otros recursos necesarios para desarrollar su propio negocio, y por otro lado, las organizaciones también disponen de un proceso saliente, “outbound”, en el que licencian patentes o venden las propias ideas, tecnologías u otros recursos.

Aunque la innovación abierta no sea algo realmente nuevo, existen diversos factores que provocan que las organizaciones opten por abrir sus actividades de innovación al exterior. Henry Chesbrough en su libro, Open innovation: The new imperative for creating and profiting from technology, enumera algunos de esos factores:

  • En un mundo donde la globalización es ya un hecho y los competidores acechan desde más allá de las fronteras con unas ventajas competitivas difícilmente igualables, las organizaciones necesitan ser excelentes para poder seguir compitiendo. La globalización de la producción, la apertura de los mercados como los de India y China por ejemplo y el incremento de la externalización provocan el aumento de la competencia y suponen una oportunidad para globalizar la innovación. Por tanto, las organizaciones van a tener que pensar en disponer de un proceso global de innovación, el cual además de ser global sea distribuido y colaborativo.
  • Las organizaciones han perdido las grandes ventajas competitivas que les ofrecía la abundancia de información. Esa información ya no es poder. Irving Wladawksy-Berger, vicepresidente de estrategias técnicas e innovación de IBM dice a este respecto: Esta era emergente se caracteriza por la colaboración, en el ámbito de la innovación, entre muchas personas que trabajan en comunidades de gran talento, del mismo modo que en la era de la industrialización la innovación se caracterizo por el ingenio individual”. Las industrias necesitan por tanto mantener su ventaja competitiva a través de la colaboración con sus aliados naturales, centros tecnológicos, universidades, pero también con sus propios competidores, usuarios y trabajadores.
  • Democratización de las tecnologías. En los países desarrollados el nivel de adopción de nuevas tecnologías se incrementa rápidamente, pero es que en los países en vías de desarrollo el nivel de adopción es extremadamente elevado. Pero no solo el ordenador, cualquier persona apasionada de la fotografía, la astronomía o cualquier otra actividad tienen a su disposición la tecnología para ser un amateur realizando actividades de profesionales.
  • Los usuarios han dejado de ser simples consumidores de productos donde su forma de actuar con respecto al producto era pasiva y han pasado a tener una actitud mucho más activa. Tan activa que podríamos decir que juegan también el rol de productores. Ha aparecido por tanto un nuevo concepto, el de “prosumidor”, para designar a quienes crean bienes, servicios o experiencias para propio uso o disfrute, antes que para venderlos o intercambiarlos. Según Charles Leadbeater “va a haber más profesionales-amateurs (pro-am) en diferentes facetas de la vida iban a marcar una importante influencia en la sociedad: socialmente, políticamente y económicamente. Un pro-am persigue una actividad como un amateur, principalmente por el amor a esta, pero marca un estándar profesional. Para los pro-ams, el placer no es consumismo pasivo sino activo y participativo; involucra el despliegue de conocimiento y habilidades reconocidas públicamente, a menudo construida a través una larga carrera, lo cual implicó sacrificios y frustraciones.“

En este sentido, Anne Sigismund y otros autores (Sigismund et al. 2013) identifican cinco tendencias que están detrás de que la innovación abierta sea una opción estratégica para las organizaciones.

  • El aumento de las interacciones entre los individuos y grupos de todo el mundo están generando nuevas y más variadas demandas de productos, servicios y experiencias.
  • Las tecnologías permiten a los innovadores conectarse rápidamente y la posibilidad de crear prototipos con escasos recursos. Las actividades colaborativas siguen creciendo gracias a las nuevas formas en las que los bienes y servicios son producidos y distribuidos.
  • Las organizaciones necesitan mayor número y más diversas ideas para hacer frente a la creciente competencia global y sus normas de reducción de costes.
  • La incertidumbre económica puede ser identificado como una fuerza que hace que el aprovechamiento de los recursos limitados sea atractiva.
  • La existencia de personas altamente cualificadas con carácter internacional cada vez más accesibles hace que la innovación abierta sea más atractiva. En este sentido conviene recordar la frase de Bill Joy, fundador de Sun Microsystems: “No importa quién seas, la mayoría de la gente inteligente trabaja para otra persona

Aitor Bediaga

Actualmente trabajo como docente e investigador en Mondragon Unibertsitatea.

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